En un intento por ajustar su política energética a restricciones presupuestarias, Francia ha anunciado una significativa reducción en las tarifas de alimentación para instalaciones fotovoltaicas en tejados de hasta 500 kW. Estas tarifas han impulsado la construcción de numerosas plantas solares en los últimos años, pero el Gobierno francés considera que el sector ha alcanzado suficiente madurez económica como para reducir el nivel de apoyo estatal.

Entre las principales modificaciones, destaca la drástica caída de la tarifa de la electricidad excedente para instalaciones de entre 1 y 9 kW, que pasará de 12,7 a solo 4 céntimos/kWh. Además, las subvenciones a la inversión se reducirán nuevamente a la mitad, tras haber sufrido un recorte del 40% en 2024. Para las instalaciones de entre 9 y 100 kW, las tarifas actuales se mantendrán, pero estarán sujetas a una regresión más fuerte, y la potencia de la instalación subvencionable se limitará a 92 MW por trimestre. En el segmento de 100 a 500 kW, la remuneración por inyección a la red se reducirá a 9,5 céntimos/kWh entre febrero y abril de 2025, con un ajuste automático del 6% si la demanda supera en 1,25 veces el volumen previsto. Por último, a partir del 1 de julio de 2025, las instalaciones de entre 200 y 500 kW pasarán a un sistema de licitación, en lugar de tarifas de alimentación.

Este drástico ajuste regulatorio podría tener efectos tanto positivos como negativos en la región de Navarra, España. La comunidad foral, que ha apostado fuertemente por las energías renovables dentro de su Plan Energético Navarra 2030, podría beneficiarse de una mayor competitividad, ya que la disminución de incentivos en Francia podría hacer que Navarra se vuelva más atractiva para la inversión en energía solar. Además, la reducción de apoyo en Francia podría incentivar a las empresas navarras del sector a enfocarse en desarrollar proyectos locales, fortaleciendo así la transición energética en la región.

Asimismo, la proximidad geográfica entre Navarra y Francia abre la puerta a posibles colaboraciones transfronterizas en materia de energía renovable, permitiendo compartir recursos y tecnología. Sin embargo, los cambios en Francia también podrían afectar la estabilidad del mercado europeo de energía solar, generando incertidumbre entre los inversores y ralentizando el crecimiento del sector en el corto plazo.

Conclusión
Los cambios regulatorios en Francia marcan un antes y un después en la política de apoyo a la energía solar en el país vecino. Mientras que la reducción de tarifas puede afectar el ritmo de expansión del sector en Francia, regiones como Navarra podrían aprovechar esta situación para atraer inversiones y consolidar su modelo energético sostenible.

Fuentes: pv-magazine.es